BODEGAS Y CULTURA EN SORVILÁN II
12. Julio 2006 | Por es | Categoria: Actual, Contraviesa, Sorvilán, agricultura, bodega, vinocontinuación de BODEGAS Y CULTURA EN SORVILÁN
3.ENTRADA A LA BODEGA.
La entrada a la bodega es uno de los momentos más importantes y relajantes de la vida tanto del convidante como del coviao. No existen especiales requisitos para la forma de realizar la entrada, así como tampoco para el modo en que el invitao debe de presentarse en la puerta. No obstante sí que se pueden rescatar algunas costumbres que también deben de figurar en el reglamento Bodeguero de Sorvilán; a saber:
Primero: En cuanto a la vestimenta. En invierno normalmente se presenta en la puerta con gorra de pana o de paño. Recientemente también se acepta con orgullo la entrada con gorra de tela que llevan insertadas distintas propagandas, ya sean de empresas de distinta índoles, o de partidos políticos, o incluso de otros pueblos o festejos de los mismos. En cuanto al calzado, éste deberán ser botas o Zapatillas usadas con algún signo de vejez, y entre ellos debe de destacar que posean algún resquicio de la tierra donde nace el amado líquido rojo o blanco.
En verano sin camisa, o con camiseta de manga corta, o la típica de agujerillos sin mangas. Por supuesto e imprescindible siempre usadas (tanto si vas sin camisa como si vas con camisetas de ambos tipos). rempuja sudada, y si puede ser, que la mancha figure en el arete de cartón o piel que impide la putrefacíón del resto de la prenda. Sandalias, agobías (últimamente tipo valenciano) y si la encuentras “Albarcas Serreñas”. Por desgracia falleció Antonio “El Recio” o “El Zapatero”. Zapatero éste que lo mismo de fabricaba unas albarcas de una rueda de coche como que te dejaba relucientes o como nuevos unos zapatos usados por tu hermano mayor. Zapatero éste que por cierto era ciego. Hecho éste que creo que sólo puede ocurrir en un pueblo como Sorvilán.
Es considerado como un agravio para la fama del salón presentarse con zapatos y ropilla sin estrenar o estrenada ese día, e incluso (aunque en algunas está permitido) presentarse con la ropa destinada a los actos religiosos. - Segunda infracción; pensaré la pena -.
Figura principal de la visita y momento de especial recogimiento lo constituye el acto de la apertura de la puerta. Los prolegómenos ya han finalizado. invitación, aceptación, y entrada. Dicho acto suele durar entre dos y cinco segundos, dependiendo de las vueltas que se le tengan que dar a la llave de la cerradura, o del tiempo que la puerta tarde en abrirse totalmente. Imprescindible resulta, para el buen disfrute y la entrada con buen pie, prestar mucha atención a las dos variedades de ruidos: uno, el “CLAC”, “CLAC” “CLAC”, pausado (tres vueltas de llave; el otro el chasquido de la puerta mientras se abre totalmente.
Son instantes de una enorme emoción así como de un gran nerviosismo. Pero haya calma. Estamos preparados para experimentar algo realmente único: El Acto mismo de la vida.
4. LA ESTANCIA.
capitulo I: Buscar el sitio.
Una vez dentro comienza el análisis y exploración visual del salón. Lo primero a tener en cuenta es que todo se encuentra en el lugar debido. Aunque nos parezca que existe desorden, esto no es así. Las papas están donde deben estar; Las gomas están colocadas en su sitio, las cebollas, los aperos de labranza, los vasillos, los recuerdos, los almanaques… y sobre todo el continente del preciado líquido.
Lo segundo: El recorrido hacia tal líquido debe de realizarse acorde con el lugar donde nos encontramos; o sea pausado, tranquilo, relajado, sin que nos importe el tiempo que vamos a tardar en realizardo. Hemos de tener en cuenta que nos encontramos en un salón donde el tiempo ni existe ni cuenta.
Por último durante el trayecto no se debe de realizar ningún gesto que implique ansia, prisa o desagrado. El ser vivo que nos espera pacientemente tienen ojos que miran hacia todos lados, puede ver a través de tabiques y muros; es más, puede ver, aunque no leer los pensamientos más recónditos.
La conversación hasta encontrar el sitio ideal girará en torno a la gran fortuna que significa haber aceptado la conviá. Las frases más usadas suelen ser:
¡Qué bien huele!
¡ Joé que fresquito que hace aquí!. (y más hoy)
¡ Buaya cambio de la calle a aquí dentro!. (En invierno).
Muy importante observar donde se encuentran colocados los toneles, cubas y botas. Si realizaramos un estudio cientifico podriamos concluir que en un 90% de los casos, estos se colocan entrando a mano izquierda. No se ha logrado averiguar con exactitud el porqué de este hecho, pero existen varias teorias desde la que asegura que el vino aparte de ser rojo es en la izquierda donde se encuentra más seguro, hasta otra que afirma que con esa colocación evita que se vea sin hacer acto de presencia. E incluso otra que no recuerdo muy bien, pero que creo que hace referencia a las condiciones tanto climáticas como a la influencia de la luna en la vida del vino.
CAPITULO II. La Toma de Posesion.
El sitio adecuado es siempre frente al tonel, cuba o bota. Nunca se le debe de dar la espalda, siempre mirándole de frente, sin temor, pero tampoco retándole. Igual da de pie que sentado. En caso de estar de pie, se ha de apoyar la espalda contra la pared, pie derecho hacia adelante, cruzándolo con el pie izquierdo. Las manos atrás, escondidas entre la espalda y la pared, y la vista dirigida al continente. Si es sentado, manos sobre las rodillas y vista igualmente dirigida hacia la cuba, tonel o bota.
Una vez se ha tomado posesión del sitio es digno de observación los distintos movimientos del conviante. Se le ve tranquilo, con mirada limpia y semblante de perfecto conocedor de lo que nos ofrece: es el fruto de nueve meses de trabajo (Desde febrero a octubre) y tres de reposo. Es el calco de un hijo suyo que comienza a vivir.Muy importante la calma con la que el conviante realiza todos sus movimientos; recogida del vasillo, enjuague del mismo (Sólo con agua), paso firme y seguro hacia el continente, subida de escaleras (en caso de cuba), levantamiento de la tapa, olfateo y comentario: ¡ huele a ron!. Introducción del vaso, salida del continente y oferta hacia la puerta o luz y comentario: ¡ joé que clarico está!.
Desde lo alto de la escalera, mano apoyada sobre la boca de la cuba, se ofrece; el conviao, dos pasos o máximo tres hacia el conviante y Señores, ¡ llegó la hora!. Ya está en nuestras manos. El mundo está a nuestros pies. La vida está a nuestra disposición. Se le vuelve a mirar, se le vuelve a elogiar, y nace el silencio.
Son cinco segundos en los que en nuestra mente sólo existe un pensamiento: paz. Es el momento del nacimiento de la serenidad.
HOMBRE DE BODEGAS









gran maestro, hombre de bodega, ya me llegan algunos emails preguntandome, pero quien es …
y digo ese no, este tampoco …
estan todos totalmente equivocados, increible.
tienes que cambiar rapido de profesion, es un gusto leer tus textos.