más atención a la gente mayor de Sorvilán
3. Septiembre 2006 | Por es | Categoria: Actual, Encuestaresumiendo los dos comentarios de embrujada -
… ADEMAS QUE ME DECIS DE LAS PERSONAS MAYORES QUE SON LA GRAN MAYORIA DE LOS HABITANTES DE SORVILAN, YO ALLI NO HE VISTO QUE HAYA NINGUN TIPO DE ASISTENTE SOCIAL O ALGUIEN QUE SE PREOCUPE POR ELLOS, SOLO ALGUNAS MUJERES QUE HAN HECHO UN CURSILLO Y EN DICIEMBRE CUANDO ACABE QUE ME DECIS. YO SINCERAMENTE SI EN MIS MANOS ESTUVIERA INTENTARIA HACER ALGO POR MEJORAR AL QUE YO CONSIDERO MI PUEBLO. …
y
yo pienso igual en sorvilan se tenia que proponer y estudiar,que hacer con los mayores,creo que es lo que más falta hace en sorvilan,y nadie se ha preocupado de ello,necesitan asistencia,y en sorvilan hay gente parada,joven,ademas se puede destinar un poco de presupuesto del ayuntamiento a ese problema,creo que es lo más primordial,a ver si la gente de sorvilan se mueve,y lo propone,nuestros mayores necesitan ayuda,y eso es más importante que la covertura del movil ,el museo del vino,y el restaurante,o ?no?
Lo adjunto a la encuesta.
Lo que pasa es que no tengo mucha información sobre la gente mayor que se encuentren en Sorvilán. Pero me recuerdo bien de una asistencia social que habia en Sorvilán.
Todos podemos imaginarnos que no es nada facil este tema, los mayores quieren quedarse en su pueblo, pero no pueden andar por las cuestas en el pueblo.
Es un problema que nos afecta todos.
gunther









talleres de ayuda a domicilio (genalguacil)
Isabel Sánchez Heras
Publicado en el número 23 de la revista La Serranía
“El peso de la edad es más leve para el que se siente respetado y amado por los jóvenes”
(De Senectute)
Un rostro viejo o con arrugas no le sirve a El Corte Inglés, a no ser que haga de la arruga un argumento de venta. El envejecimiento es parte del misterio de la vida del ser humano, pero no por ello, antes de someternos a la evidencia, tratamos de revelarnos ante ello.
En otras culturas, los viejos son considerados como un lugar cabal de referencia y un depósito de sabiduría teórica y moral. La medida de integración de los ancianos en la sociedad es mucho mayor que en la cultura occidental. Y en las zonas rurales aún más que en las urbanas.
En nuestra cultura impera lo rápido, los proyectos a corto plazo, lo juvenil, hasta llegar incluso a la agresividad. En el proceso biológico del envejecimiento sucede una serie de modificaciones fisiológicas, psicológicas y sociales. El saber integrar estas modificaciones dará como resultado la situación funcional del anciano para que apueste por vivir independientemente, reconociendo sus limitaciones.
Hay que saber que, a partir de los 65 años, las personas vamos presentando una pluralidad de patologías como resultado de los problemas de salud crónicos y la verdad es que el envejecimiento es un problema para cada persona, pero ¿no es también un problema social? Hay voces que acusan al envejecimiento de ser una de las causas de la insostenibilidad del Estado del Bienestar por ser personas dependientes que tienen que soportar las que son económicamente activas. Y estamos sufriendo un envejecimiento de nuestra sociedad debido a los distintos cambios en el modelo familiar. Es entonces cuando hay que plantearse la dimensión de la justicia social y en este caso la deuda que tenemos con nuestros mayores.
Si es dura la vejez, aún lo es más si no se llega a tener familiares cercanos. A toda esa etapa de disminución de las facultades hemos de añadir la soledad, la indefensión y en este caso la falta de afectividad.
Por medio de los Servicios Sociales Comunitarios de la Diputación Provincial de Málaga los ancianos de nuestra provincia que no tienen familiares directos y con recursos económicos no muy altos, gozan de una serie de servicios. Dentro de esos servicios están los talleres de ayuda a domicilio.
Durante un periodo de seis meses al año, una vez a la semana, los visita una persona para hacer talleres. Por medio de estos talleres, la persona trabajará con sus manos y ejercitará la mente.
Este pasado año, los talleres de ayuda a domicilio duraron desde junio a diciembre. En la Serranía de Ronda se ha trabajado con los pueblos de Benaoján, Montejaque, Cortes de la Frontera, Genalguacil, Jimera de Líbar, Algatocín, Benalauría, Alpandeire, Júzcar, Igualeja y Arriate.
La monitora de estos talleres durante este pasado curso he sido yo. Y la verdad, hasta que no me lo ofrecieron no había reparado nunca en los mayores de nuestros pueblos que vivían solos porque no tenían familiares. La experiencia ha sido una de las más interesantes que he vivido desde que estoy trabajando en los pueblos.
Imagino que igual que pensaba yo, habrá personas que piensen que trabajar con niños es mucho más agradable que trabajar con ancianos. Pero la verdad, es que los mayores enseñan muchísimo sobre la vida, la afectividad y los valores.
Llevo bastantes meses queriendo escribir sobre esto, pero era tanta la vivencia que se me hacía bastante difícil ordenar los acontecimientos y los sentimientos.
Cuando llegué a las casas de estas personas llegaba en una situación bastante difícil. Anteriormente habían tenido unos un monitor y otros una monitora (porque en otras ocasiones el trabajo se lo han repartido entre dos personas) muy cercanos, conscientes y trabajando un periodo bastante largo con ellos. Era lógico que les sorprendiera el cambio. Pero me acogieron, nadie me echó de su casa y me he sentido bastante querida por todos ellos.
Sólo me puse como objetivo en esta ocupación: el aprender. Puede resultar paradójico ser yo la monitora y ser yo misma la que vaya a aprender.
En modelado yo tengo muy poquita experiencia, por lo tanto podía incidir muy poquito en ello; elegí ese trabajo como el primero. A cada uno de mis alumnos les daba un trozo de arcilla para que la trabajaran; de este modo podía descubrir la capacidad creativa, la movilidad y la motivación que tenían.
Poco a poco y semana tras semana, estas personas fueron realizando un montón de pequeños trabajitos manuales como una hucha en forma de cerdito de papel maché, un salvamantel con pinzas de la ropa, decoración de platos para la pared, alfileres de adorno con hilos y palillos de dientes, una cajita con palillos de polos, abanicos decorados, marcos de espejo con restos de cristales, hasta un nacimiento de papel… aprovechando unas veces mientras trabajaban para charlar o leerles algo que les pudiese interesar.
Descubrí que la realidad de la importancia de estos talleres radicaba en producir. Pero no de una manera material, sino con el sentido de la creación y la utilidad. Por su situación y por la merma de facultades, tenían una fuerte falta de autoestima. El trabajo, además de aportarles movilidad, podía hacerles trabajar su inconsciente y poder descubrir que aún son capaces de hacer cosas bellas. El entrar en la rutina de las visitas el mismo día y a la misma hora les ha ayudado a establecerse un horario y que estén pendientes de cuál es el día en que tienen el taller, de acicalarse para la visita.
Más bien, los talleres han sido, en esta ocasión, un pretexto. En un principio todos se quejaban de sus dolores y de su situación. Había que trabajarles mucho la ilusión. De hecho, otro de los medios que hemos utilizado ha sido el de salir en la Revista (hemos hecho artículos de varios de ellos), como una forma más de valorar sus vidas, el trabajo que han realizado para ganársela, valorar su dignidad como personas y sentirse un poco importantes o protagonistas.
Como lo más importante en estos casos es que viven solos, hacerles ver que son interesantes a alguien y sobre todo demostrarles que alguien les visita todas las semanas no por lástima, o por lo que le pagan, sino para intercambiar conocimientos y enriquecerse mutuamente, para ambos aprender y llevar a cabo un modesto acompañamiento. Porque para alguien son importantes, cuentan, son válidos.
Ser accesibles para poder ayudarles a aceptar esta etapa de sus vidas como algo irremediable, pero que igualmente puede ser bonito y se puede disfrutar de ello. En definitiva, utilizar el taller como excusa para trasmitirle valores de confianza, fortaleza y hacerles reconocer la importancia de su vida, aunque tengan muchos años.
Definitivamente, ha sido un tiempo muy fructífero, he podido aprender sobre sus guiones de vida, sobre los distintos modos de enfrentarse a la vejez, la soledad, la enfermedad o la muerte. El valor tan importante que tienen los vecinos en los pueblos cuando no existen familiares. Y lo bueno de sentirse acompañadas las personas.
En cambio, yo he pretendido ofrecerles mi buen humor, movimiento, poder conocer el exterior de sí mismo y de su pueblo, trabajar su autoestima, su sentido lastimoso de la realidad, mi persona. Porque por el trabajo también se realizan las personas. Nos pasamos la mayor parte de la vida trabajando; trabajar para ganar dinero es lo mismo que vivir sólo para trabajar.
La labor únicamente asistencial o docente, desde mi punto de vista, en este trabajo es algo muy pobre, porque si no, sólo serviría para ganar dinero el monitor y para hacer esforzarse a estas personas, cuando ya bastante se han esforzado en sus vidas.
La profesionalidad en este trabajo creo que radica en conocer a la persona con la que se trabaja, no en cumplir con lo que reglamentariamente se nos exige. El trabajo centrado en ella, en la persona y no en sus problemas.
Desde la experiencia que he vivido, aquí no sólo vale descubrir el problema y aplicar un recurso por el simple hecho de que son muchos votos los que hay en juego. Hay que saber. Saber hacer y Saber ser. Es decir saber conocimientos, saber técnica y habilidades y saber aplicarlas, pero sobre todo destaca el saber ser. El talante. Saber ser junto al otro, porque en el fondo lo que hace creer, lo que ayuda, lo que educa, es siempre la relación. No en esto, sino en cualquier dedicación o trabajo en el que intervienen las personas.
Como personas, profesionales o cuidadores, no podemos buscar justificante ante todo lo que se deja de hacer (excusa profesional) diciendo que de ese modo no voy a ayudar más (en el fondo para no implicarnos). Evadiendo lo que es por derecho social, justicia social.
Esa es otra parte de la realidad de nuestros pueblos, la población anciana que vive sola. Que también son importantes porque nosotros heredamos el mundo que ellos nos han legado. Y no quieren salir de sus pueblos, de su paisaje y del entorno de las personas con las que siempre han convivido.
Resumen
Esta práctica se sitúa en Valdorba, comarca Navarra; comenzó en 1990 y aún continúa. Pretende generar rentas e ingresos en una zona rural despoblada que actualmente experimenta un adecuado crecimiento demográfico y crear empleo especialmente para aquellos desempleados en riesgo de exclusión laboral. Se basa en el desarrollo económico de entidades locales a través del uso racional de sus recursos ambientales.
Se ha implantado un sistema de gestión sostenible de los recursos micológicos, reproducible en países subdesarrollados y zonas rurales deprimidas, y que crea empleo femenino. Además de un proyecto de ecoturismo y diversos Planes de aprovechamiento de recursos naturales.
Se ha creado un Sistema de Información Geográfica de los recursos micológicos de la comarca y propuesto una normativa para el aprovechamiento racional de setas y trufas.
Se ha conseguido dar asistencia domiciliaria a la tercera edad, crear empleo para jóvenes, mujeres y mayores de 45 años y formar una asociación asamblearia de los líderes, agentes rurales interesados en el desarrollo de Valdorba y sus representantes locales. También se trabaja en facilitar el acceso a la vivienda y la rehabilitación de edificios singulares.
Ayuntamientos distantes políticamente han conseguido unirse para celebrar dos ferias (reproducibles) de la trufa en la comarca, además de otras iniciativas conjuntas de servicio de base y turísticas. Esta práctica les une en un proyecto común: un centro administrativo supra-municipal. También los vecinos han realizado agrupaciones espontáneas para apoyar acciones concretas.
Se ha alcanzado gran experiencia en dinámicas de trabajo en grupo de todos los agentes implicados en la práctica.
NO SOLO SON CUESTAS ,LOS PROBLEMAS QUE TIENEN NUESTROS MAYORES,TAN SOLO COMPAÑIA,ALGUIEN QUE LOS VISITE,HIGIENE,LA COMPRA,,YA SABEMOS QUE ELLOS NO SE VAN DE SU PUEBLO,PERO TAMPOCO SE PUEDEN OLVIDAR DE ELLOS,POR QUE HAY PERSONAS QUE NO TIENEN CASI NI FAMILIA,VENGA ADIOS,,,,,
Muy agradecida a esta asistencia que reciben mis padres .Durante este año sabemos que alguien controla cada dia , y ellos tienen el aliciente de saber que no estan solos . Me ha gustado mucho la carta de esta asistenta social, porque esta llena de humanidad .
Sabemos que esta asistencia se acaba y es para los hijos que vivimos fuera del pueblo una preocupacion porque como bien dice , ellos no quieren salir de su pueblo y la soledad es mala sobre todo para ellos que son tan mayores .
Gracias y muy pronto nos vermos en el pueblo