Luces y Sombras
24. Noviembre 2007 | Por HOMBRE DE BODEGAS | Categoria: Actual, El Mundo de los Bodeguer@sNo descubrí que primero fue el silencio y después la oscuridad hasta que entré y escuché de forma nítida y clara el diálogo entre el ser naciente y el mundo que lo rodeaba. Todo resultaban proyectos por cumplir, vidas por disfrutar y sentimientos desconocidos por experimentar. El mayor inconveniente consitía en se llevarían a cabo con menos compañeros jóvenes, e incluso más débiles que los que consiguieron conquistar los últimos territorios en la campaña anterior. No obstante todos se encontraban dispuestos y con suficiente fuerza para encarar la nueva cruzada en busca de paladares sedientos de grandes placeres y canijas lujurias.
Sus antecesores habían logrado infiltrarse practicamente hasta en los lugares más recónditos de trescientos kilómetros a la redonda. Pero aún quedaba el paso más importante: la conquista de zonas en las que se era además de forastero, ignorado, y otros en los que había sido vilipendiado y criticado por parecer estar destinado a los poseidos las grandes pasiones por el mero hecho de disponer de una excesiva fuerza.
Es por todo ello por lo que al entrar a la bodega me sentí como cuando se entra a un cuartel: todos bien alineados, con el mismo uniforme, de la misma estatura y al fondo el jefe. Mejor; era una fotografía idéntica a las antiguas Escuelas Hogar de finales de los 60 y años 70. Todos dispuestos a pasar revista junto a nuestro lugar de descanso, todos en silencio y temblorosos temiendo no alcanzar las exigencias del jefe.
Efectivamente, primero fue el silencio y con posterioridad llegaría la etapa oscura. Una etapa de continuas luchas, críticas amargas de necios inteligentes, de falsos cumplidos vertidos por ignorantes cultos, de requiebros efectuados por algún que otro hipócrita y por últimos demagógicas opiniones derramadas por el gremio de los intelectuales.
HOMBRE DE BODEGAS








Qué bonico, oye. Precisamente estaba ahora yo pensando en colgar algo literario, que estaba leyendo la “página de los cuentos”, uno de Benedetti sobre el sexo de los ángeles, y me encuentro con esta maravilla de hombre de bodegas.
Qué bárbaro. ¡Tiene la oscura profundidad inquietante de Borges! en la primera lectura es extraño. En la segunda redondo. Bonito, si señor.
de Benedetti tambien habria que leer: Primavera con una esquina rota.
Me pierdo,se ma hecho un nudo.Que cargante,solo para aclarar que se metio en una bodega y le dieron una vuelta trilla que pa que contar mas.mira que comparar una bodega con un cuartel…..Hombre si es por eso te compras un riojita y a disfrutar de sulfitos!dicen que son buenisimos pal dolor de cabeza
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Felicidades, Hombre de Bodegas. Impresionante.