LA CRISIS Y LA LUNA DE OCTUBRE
30. Octubre 2008 | Por HOMBRE DE BODEGAS | Categoria: Actual |
Crisis: momento decisivo de un negocio grave y de consecuencias importantes.
No es el momento mas indicado para estar de acuerdo con aquellos que afirman que no hay crisis en Sorvilán. Justo esta luna de octubre que ha comenzado viene acompañada del momento culminante de la crisis.
El momento clave de la evolución y del desarrollo. Justo estos días finales de octubre, junto con el día de los santos y de todos los muertos, resultan decisivos para marcar la tendencia de los próximos meses.
Y resulta curioso que desde que tengo uso de razón siempre han resultado ser cruciales para saber el devenir de la vida a corto plazo.
No, señores, no. Estamos ante la época o los días o mejor aún ante la luna más importante del año.
Es la luna de los nacimientos.
Es la luna de la creación.
Es la luna de la vida.
Es la luna en que se alumbran los primeros vinos y por tanto es la luna que nos indica que nos deparará el futuro.
Durante este mes ha existido de todo, desde pequeños puntos a puntazos, desde comidillas hasta comilonas, desde cuadrillas a escuadrones, desde jumerillas a enormes jumerones.
Pero sin duda alguna lo que ha cautivado a nuestro paisaje ha sido el ruido, el olor, el ambiente de fiesta y el buen humor de todos sus componentes.
La seducción la ha puesto ese turbio líquido, formado por el zumo de la uva mezclado con el sudor de sus creadores, acompañado por el olor a membrillo, albaricoque y frutas silvestres que aún no se han descubierto y con unas pocas de hierbas afrodisíacas que despiertan cuando la luna sueña, y que de sus efectos sólo sabe ella.
Sí amigo, el ser que ha nacido con el hechizo de la luna de octubre es salvaje. Salvaje pero dócil. Salvaje cuando tú deseas que lo sea. Dócil, aunque tú no quieras, porque actúa como un ser embaucador. Te embriaga con el tiempo y sin tiempo. Cuanto más lo conoces más te sorprende. Difícil de enjaular, imposible controlar, valiente, sin temor al desprecio. Fuerte, pero dulce. Cruel pero compasivo. Implacable pero flexible. Sádico pero piadoso. Angelical pero demoníaco.
Estamos en el climax de la crisis y si la compañía es la luna, seguro que las consecuencias serán positivas. Las decisiones que adopte el nuevo ser naciente implicarán, si no la felicidad plena y completa, indudablemente un acercamiento importante hacia la prosperidad. Pero vendrán más lunas que lo seguirán embrujando aún más si cabe. Con cada luna nueva un cambio de personalidad, una mayor madurez, más seriedad, nuevos atrevimientos.
En el templo donde habita este nuevo ser se está en crisis permanente. Tal vez sea por ello por lo que algunos afirman que en Sorvilán no hay crisis. Yo mejor diría que se vive en una feliz crisis permanente. Y desde que el nuevo ser ha entrado en mi cuerpo soy un feliz en permanente crisis. Quien no lo haya hecho aún que no desespere, que la luna de Diciembre siempre le añade un poco más de ferocidad a este ser salvaje.
Hombre de Bodegas.




