Espero. (verano ‘09) – HOMBRE DE BODEGAS
28. Enero 2010 | Por HOMBRE DE BODEGAS | Categoria: bodega, ultimo |Continuamos esperando la maduración del fruto, y desde un tiempo atrás me he convertido en un pequeño gran racimo de uvas pegado a una anciana cepa.
La sombra, a la vez que me impide ver la realidad exterior, me protege de los grandes desmanes de la acción humana.
Sencillamente espero.
Tranquilo, apoyado contra el suave suelo y observando como la luna crece, mengua, desparece y vuelve a nacer. Tan sólo se trata de ciclos vitales. Nacer, crecer, desaparecer y volver a nacer. En eso me he convertido ahora, en un ser que tan simplemente espera.
Espero que llegue la luna de octubre y alguien me recoja y sepa apreciar todo el dolor, todo el sufrimiento y una pequeña parte de las ilusiones que he dejado en el camino.
Espero entrar a formar parte de un mundo de líquido rojo o blanco o rosado o tinto y ser consumido por cualquier boca aunque sea neófita.
Espero no defraudar su gusto.
Espero ser de su agrado. Deseo no causar problema alguno de cualquier tipo, ya sea de salud, ya sea económico, ya sea social, ya sea espiritual o personal. Anhelo con toda mi alma intentar calmar el posible dolor que esa boca pueda padecer y si no lo consigo en su boca, seguro estoy que lo conseguiré en su alma.
Pretendo llenar su mente de alucinaciones reales, de crearle un mundo frágil.
Pretendo demostrar que el estado líquido supera al sólido.
Pretendo ser su savia, su sudor, sus lágrimas, su saliva y el líquido que recorre su espina dorsal.
Pretendo tan solo formar parte de su vida, a la vez que ser su vida.
Me siento feliz y soy feliz. Existe un dicho sorvilanero, digamos que lo dijo Refrán, el filósofo más grande que la humanidad ha descubierto, que afirma que no es más rico el que más tiene, sino el que menos desea. En esta nueva época mis deseos son mínimos.
Tan sólo le pido al cielo que llueva, o que haga sol, o que no haga viento o que mengue el calor.
Tan sólo le pido al hombre que me reviente contra los rulos de pisar, que me recoja con la pala y que me enjaule dentro de la prensa.
Que apriete hasta que logre sacarme la última gota de jugo y que al final me deje descansar dentro de la centenaria cuba de madera.
Que de nuevo me deje crecer, que recobre una nueva vida, que entre en el cuerpo de cualquiera y me mezcle con su sangre.
Que acceda a que instale mi hábitat en su cerebro, que contamine su mente con mis esencias y que forme parte de su existencia.
Suficientes han sido los días de letargo. Justos los necesarios para descubrir que un sol no mata a otro.
Que todos los días sale el sol.
Que a veces llueve, aunque sea poco.
Que después de un día viene otro, y otro, y después otro.
Que a río revuelto ganancia de pescadores.
Que no hay mal que cien años dure ni persona que lo soporte. Que a quién buen árbol se arrima buena sombra le procura.
Que el agua en San Juan quita aceite, vino y pan.
Que en Agosto refresca el rostro…
Espero, y a la vez que espero permanezco quieto, creciendo, guardando los mejores jugos, recogiendo diariamente los últimos rayos del sol y robando a la luna las lágrimas cuando se despide. Tal como si fuera un parásito, hago mío el sudor del otro. Bebo con gran placer el rocío que se les escapa a las estrellas.
Espero, sencillamente espero. Espero que estés bien.
Espero que estés feliz.
Espero. Espero que la espera merezca la pena. Espero.
HOMBRE DE BODEGAS.





apreciado Señor Hombre de Bodegas,
aunque sea retrasada, muchisimas gracias por el aporte de esa pieza gran poesia
y le pido intensamente disculpar mi ausencia virtual en sorvilan.info!
y por favor tienen cuidado con el vino y con el frio, dicen que calienta mucho por dentro el vino.
cierto, ¿como ha salido el caldo?
Querido Gunther y Luis,
siempre es un buen ocasion mirar las images de Sorvilán. Tome alegría en el corazon y buenas pensamos sobre la vida por alli. El sol sale. Disfrutamos la pagina web y muchas gracias para vuestras initiativas y obras.
Salud y ojala hasta pronto,
Enrique y Angela